Un diamante verdaderamente hermoso es la combinación perfecta de las cuatro C.
CARAT|La medida de la rareza
El peso del diamante se mide en quilates. Un quilate equivale a 0,2 gramos. Cada quilate se divide en 100 puntos; por lo tanto, un diamante de 0,75 quilates se denomina 75 puntos. Los diamantes de mayor tamaño son excepcionalmente raros. A medida que aumenta el peso en quilates, el valor del diamante aumenta exponencialmente.
COLOR|Cuanto menos color, mayor valor
Aunque muchos creen que los diamantes son incoloros, la mayoría posee sutiles tonos naturales de amarillo o marrón. La escala de color GIA abarca desde D (completamente incoloro) hasta Z (amarillo claro o marrón), con 23 grados. Cuanto más cercano a D, más raro y valioso es el diamante.
CLARIDAD|La firma de la naturaleza en el interior
Los grados de claridad GIA varían desde Impecable (sin inclusiones visibles con un aumento de 10x) hasta I3 (inclusiones visibles a simple vista). Una mayor claridad se traduce en mayor transparencia y brillo.
CUT|La fuente del brillo
El corte es la más importante de las 4C. Determina la intensidad con la que un diamante refleja la luz. Un corte ideal captura y refleja casi toda la luz entrante a través de la corona y la base, creando un fuego y un brillo excepcionales.
Comprender las 4 C le ayudará a elegir un diamante que brille más y dure para siempre.
Quilate
Claridad
Color
Cortar